La Entonación natural empieza a muy temprana edad. Ya durante nuestro desarrollo en el seno materno somos capaces de percibir las vibraciones de la voz de nuestra madre. De bebés solemos balbucear y murmurar cuando nos encontramos a gusto y muy pronto aprendemos que chillar con todas las fuerzas tiene como resultado que la gente nos preste toda su atención, además de ser un buen medio para aliviar la frustración y la incomodidad.
Los niños pequeños experimentan constantemente con los sonidos recién descubiertos. Yo recuerdo que de pequeña emitía murmullos y era un sonido gratamente reconfortante que me hacía sentir segura, tanto que me pasaba horas murmurando hasta que los labios me picaban o hasta que alguien me decía que parara.

Beneficios de la entonación

Con frecuencia nuestros propios sonidos molestan a los demás pues no los consideran aceptables, educados. No se anima a los niños a que se expresen vocalmente, lo que con el tiempo les convierte en adultos acústicamente reprimidos, temerosos de que sus sonidos puedan ofender a alguien.

La entonación puede resultar muy tranquilizante para aquellos que nunca tuvieron la oportunidad de expresarse emocionalmente. También acostumbra a resultar de gran utilidad para los que encuentran dificultades en descubrir y comprender sus propias emociones.

La entonación procura un alivio templen. En un par de minutos es posible sentirse completamente calmado y relajado.

La entonación intencionada puede emplearse como un instrumento que permite dirigir las vibraciones hacia los chakras y el ). Se trata de un medio muy directo y eficaz para limpiar, equilibrar y conectar con la tierra los campos electromagnéticos de la persona.

Cómo practicar la entonación

También puede emplearse de forma intencionada en el mismo modo, dirigiendo la vibración hacia cualquier parte del cuerpo físico: órganos, tejidos, sangre, sistema nervioso, músculos y huesos, para afinarlos y devolverles la armonía.

La entonación puede llevarse a cabo en cualquier sitio, siempre que sea necesario. La mejor postura para entonar es aquella en la que uno se sienta cómodo, con los pies ligeramente separados y bien conectados con la tierra.

Sin embargo, en caso de necesidad puede realizarse en cualquier posición o situación. Incluso mientras se está trabajando en la oficina, conduciendo el coche o en medio de una multitud. No es necesario entonar en voz alta.

Primero se respira hondo varias veces, mientras sentimos que nos llenamos de la energía terrestre a través de los chakras de los pies. Después, y mientras se alarga la respiración, hay que permitir que se produzca el sonido. Sea el que sea, no hay que juzgarlo, tan sólo hay que permitir que se manifieste durante la respiración.

Los sonidos vocálicos son los más sencillos. Puedes empezar con una«A» y seguir cambiando a la «O».

Tan pronto como empieces a practicar la entonación descubrirás que los sonidos vocálicos se manifiestan de forma espontánea y no es necesario ni pensar en ello.

Cada sonido se manifestará y durará hasta que se produzca la inhalación correspondiente. A continuación, una vez que te hayas familiarizado con sus Sonidos puedes empezar a dirigirlos hacia donde sea necesario.

Lo más importante es pasarlo bien: se trata de tus sonidos personales, aunque se trate de un sonido insignificante o incluso triste. Procede de ti y tú eres su destinatario. Así que…¡goza de tu entonación!

Ven a una terapia de sonido con entonaciones y otras técnicas con sonidos sanadores

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